En la jornada se ha trabajado el nuevo Plan Estratégico y se ha presentado el Plan de Voluntariado
Este fin de semana, Cáritas ha reunido a las personas voluntarias que forman las juntas de las Cáritas parroquiales en un encuentro clave para el futuro de la entidad. Durante la jornada, se han presentado las últimas aportaciones del Plan Estratégico, que queda cerrado, y se ha trabajado en la revisión de los valores y la visión de Cáritas Diocesana de Sant Feliu de Llobregat. En un contexto de crecientes necesidades sociales, el encuentro ha sido un espacio para reforzar el compromiso y la misión de Cáritas como signo de esperanza.
El obispo de Sant Feliu de Llobregat, fray Xabier Gómez, ha animado a los voluntarios y técnicos a ser un signo potente de hospitalidad y a mantener la atención en las personas más vulnerables, en el centro, también de las comunidades parroquiales. “Debemos ser una comunidad en salida”, ha destacado en un auditorio lleno de personas comprometidas con la justicia social.
Un voluntariado activo y comprometido
Durante el encuentro, también se ha presentado el nuevo Plan de Voluntariado, que apuesta por reforzar el acompañamiento a los voluntarios en ámbitos como la espiritualidad, la formación continua y la adaptación a los nuevos contextos sociales. Además, se han compartido las conclusiones de la estrategia de voluntariado de Cáritas Española, en la que han participado 222 personas voluntarias de Sant Feliu de Llobregat.
Los aspectos prioritarios de cara al futuro incluyen el acompañamiento a los voluntarios, la mejora en comunicación y digitalización y el refuerzo del vínculo con las comunidades parroquiales. Este trabajo se desarrollará a lo largo de los próximos cinco años.
Mirando al futuro con esperanza
Este encuentro ha confirmado que Cáritas sigue siendo un referente de acogida y transformación social. Compartir experiencias, reflexionar sobre la labor realizada y definir nuevos retos ha sido fundamental para afrontar el futuro.
Con el apoyo de toda la comunidad cristiana, Cáritas reafirma su misión: acompañar, escuchar y transformar la realidad de las personas que más lo necesitan. Un reto que solo se puede afrontar desde el compromiso y la fe en una sociedad más justa y solidaria.